Qué preguntar a un instalador solar antes de contratar
Elegir al instalador correcto es tan importante como elegir el sistema correcto. Un buen instalador te diseña un sistema adecuado, lo instala de forma segura, tramita la conexión a la red, y te acompaña con servicio post-venta durante años. Un mal instalador puede arruinar una inversión de miles de dólares. La diferencia entre uno y otro muchas veces se revela en las respuestas a las preguntas correctas.
Sobre su experiencia y trayectoria
“¿Cuántas instalaciones similares a la mía hicieron?”
No es lo mismo un instalador con 200 instalaciones residenciales que uno que hizo 5 y todas comerciales. Buscás a alguien con experiencia en proyectos similares al tuyo en tamaño y tipo. No necesitás que tenga mil instalaciones, pero sí que haya resuelto los problemas típicos de un proyecto como el tuyo.
“¿Pueden mostrarme fotos de trabajos anteriores?”
Las fotos te dicen mucho sobre la prolijidad del trabajo. Mirá cómo está el cableado (¿ordenado o un desastre?), cómo se ve la estructura de montaje (¿alineada y firme?), y la terminación general. Un instalador que se enorgullece de su trabajo te muestra fotos con gusto.
“¿Puedo hablar con algún cliente anterior?”
Esta es la pregunta que más incomoda a los malos instaladores y la que más valoran los buenos. Una referencia directa de alguien que ya pasó por todo el proceso (instalación, trámites, servicio post-venta) es invaluable. Si el instalador se niega o pone excusas, es una señal negativa.
“¿Están habilitados por la distribuidora eléctrica de mi zona?”
Para conectar un sistema a la red, generalmente el instalador necesita estar inscrito en un registro habilitado por la distribuidora. Si no lo está, vas a tener problemas con el trámite de conexión. Verificá esto antes de avanzar.
Sobre el diseño del sistema
“¿Visitaron mi techo o solo vieron imágenes satelitales?”
Una visita técnica al sitio es ideal, especialmente para identificar sombras, evaluar el estado del techo, y planificar el recorrido del cableado. Un análisis solo con Google Maps puede pasar por alto problemas que después complican la instalación.
Si el instalador está lejos y la visita no es viable, al menos debería haber un relevamiento fotográfico detallado (que vos hacés siguiendo sus indicaciones) y una videollamada para revisar las condiciones.
“¿Cómo calcularon la producción estimada?”
Un instalador serio usa software de simulación o bases de datos de radiación solar específicas para tu ubicación. Debería poder decirte qué herramienta usó, qué datos de radiación, y qué pérdidas consideró. Si la respuesta es vaga (“lo calculamos por experiencia”), la estimación probablemente no sea confiable.
“¿Por qué recomiendan estos paneles y este inversor específicos?”
Querés entender la lógica detrás de la selección de equipos. ¿Eligieron esa marca por calidad, por disponibilidad, por precio? ¿Es una marca reconocida con garantía respaldada? Un buen instalador te explica por qué eligió lo que eligió y qué alternativas consideró.
“¿Cómo manejan las sombras en mi techo?”
Si tu techo tiene sombras parciales, el diseño del sistema debe considerarlas. ¿Evitan las zonas con sombra? ¿Proponen microinversores u optimizadores? Un instalador que ignora las sombras te está diseñando un sistema que va a rendir menos de lo prometido.
Sobre la instalación
“¿Cuánto tiempo toma la instalación completa?”
Desde la firma del contrato hasta que tu sistema está generando y conectado a la red, ¿cuántas semanas o meses pasan? La instalación física suele tomar 1 a 3 días, pero los trámites con la distribuidora pueden agregar semanas o meses. Un instalador experimentado te da un cronograma realista.
“¿Quién hace la instalación eléctrica? ¿Tienen electricista matriculado?”
La parte eléctrica de una instalación solar no es un trabajo para aficionados. Involucra corriente continua (que es más peligrosa que la alterna en algunos aspectos), conexiones al tablero principal, y protecciones específicas. Un electricista matriculado es indispensable.
“¿Qué pasa si durante la instalación encuentran un problema en mi techo?”
Puede pasar que al desarmar una parte del techo para la fijación descubran corrosión, madera podrida, o problemas estructurales. ¿El instalador resuelve esto? ¿Tiene costo adicional? ¿Detienen la obra hasta que vos lo resolvás? Mejor saberlo antes que en el momento.
Sobre garantías y servicio post-venta
“¿Qué garantías ofrecen y qué cubren exactamente?”
Necesitás claridad sobre tres garantías separadas: la garantía de los paneles (producto y rendimiento), la garantía del inversor, y la garantía de la instalación (mano de obra). Cada una tiene duración y cobertura diferente. Pedí que te las detallen por escrito.
“¿Quién responde si un panel o inversor falla dentro de la garantía?”
¿El instalador gestiona el reclamo con el fabricante o vos tenés que hacerlo directamente? ¿Hay representante de la marca en Argentina? ¿Cuánto tarda el proceso? Un instalador que se hace cargo del proceso de garantía vale mucho más que uno que te deja solo.
“¿Ofrecen servicio de mantenimiento? ¿A qué costo?”
Algunos instaladores ofrecen planes de mantenimiento anual que incluyen limpieza, revisión eléctrica y monitoreo. No es imprescindible, pero es un plus. Preguntá cuánto cuesta y qué incluye.
“Si en 3 años tengo un problema, ¿los puedo llamar?”
Esta pregunta revela mucho sobre la vocación de servicio del instalador. Un buen instalador va a seguir estando disponible para sus clientes años después de la instalación. Si la respuesta es evasiva, tomá nota.
Sobre los trámites
“¿Se encargan del trámite de conexión a la red?”
El trámite con la distribuidora eléctrica puede ser burocrático y confuso. Un instalador que lo gestiona por vos te ahorra mucho tiempo y frustración. Si no lo incluyen, al menos deberían orientarte sobre cómo hacerlo.
“¿Cuánto tarda el trámite en mi distribuidora?”
Un instalador con experiencia en tu zona sabe cuánto tarda el proceso con tu distribuidora específica. Si te dice “no sé, nunca trabajé con esa distribuidora”, puede haber complicaciones inesperadas.
“¿El medidor bidireccional está incluido en el presupuesto?”
En algunas jurisdicciones, el medidor bidireccional lo provee la distribuidora con costo a cargo del usuario. En otras, lo provee el instalador. Asegurate de saber quién lo provee, quién lo paga, y si está incluido en el presupuesto.
La pregunta final
“¿Pueden darme todo esto por escrito en un contrato?”
Todo lo que te prometieron verbalmente debería estar en un contrato. Equipos específicos, producción estimada, plazos, garantías, alcance del trabajo, precio, condiciones de pago. Si un instalador se resiste a poner las cosas por escrito, es una bandera roja enorme.
Un contrato bien hecho protege a ambas partes. No es una señal de desconfianza; es profesionalismo.
Lo que sigue
Hacer estas preguntas te pone en una posición mucho más fuerte para elegir bien. Pero antes de reunirte con instaladores, conviene tener tu propia estimación de producción para poder contrastarla con la que te propongan. Nuestro simulador solar gratuito te da esa referencia independiente.
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